miércoles, febrero 15

Cabanel, Nacimiento de Venus, la diosa del amor.


Lucia Etxebarria y su libro De todo lo visible y lo invisible, representa a su protagonista como una creación de Cabanel y pensando en esta obra he recordado el precioso restaurante donde fui a cenar en el famoso dia de los enamorados.
La verdad que sólo el ambiente merece la pena pagarlo, un restaurante amplio, pero sin perder la intimidad de cada mesa, una luz tenue que despendian pequeñas lámparas enredadas en la decoración del jardín donde estaba el principal salón. Velas en cada mesa que muestran entre penumbras los rostros de los enamorados. Camareros dedicados a molestar lo menos posible a las parejas, sólo acercandose cuando los alimentos de los platos han sido terminados. Parecia que en pleno centro de la ciudad habia un jardin solamente creado para cenar en una fiesta consumista romántica.
Vamos, una maravilla, que se sale del presupusto habitual pero merece muy mucho la pena para una ocasión especial. Buena comida, elegante servicio, ambiente romantico inmejorable y si además tienes como compañia alguien que te quiere parece el dia perfecto, si no fuese por alguna mala noticia del trabajo... que se comentará en otro momento.

1 comentario:

Elisabeta dijo...

puñetero trabajo q suele enturbiarnos la mente en los buenos momentos...Me alegra que celebrases el día de San Valentin en tan agradable lugar y compañia ;).Besitos