lunes, septiembre 29

Cap: 898. Miedo temporal a Crecer

Casi dos meses en el nuevo trabajo, después de cambiar de banco, de compañeros (algunos), de reencontrarme con otros que no veia hace años de asumir nuevas responsabilidades… sigue sin gustarme madrugar todos los dias, las semanas se me hacen cortas, los dias largos, las horas libres casi inexistentes y los fines de semana ni siquiera los saboreo.

El trabajo es mil veces superior al anterior, mejor sueldo, con un poco de suerte mas de 5000 euros de subida en menos de un año, mayor sacrificio de horas fuera de casa, pero muchísimas menos guardias, con los fines de semana totalmente libres… pero sigo si estar contento.

Tengo una especial “terapia” de todas las personas que conozco que me recuerdan todos esos aspectos positivos pero no puedo evitar echar de menos mi anterior trabajo; cuando todo estaba controlado, cuando casi todos los dias estaba tranquilo, cuando tenia un horario casi totalmente libre, que lo mismo trabajaba muchos dias seguidos como no iba a trabajar otros. Mientras escribo todo esto pienso en que parece una metáfora de la vida:

Cuando aquí conté que me iba del trabajo en el Santander me referí a un salto, era el momento de saltar de trabajo, de puesto, subir de categoría y mil cosas mas. Pero era otro salto, un salto parecido a la madurez, a otra etapa diferente de mi vida. Pensando, (pienso demasiado) comparo todo esto cuando salté de casa de mis padres a vivir con un compañero de piso, cuando en esa situación precaria me metí sin red en esto de la informática de los grandes sistemas, como sin casi ningún miedo cambie de una empresa relativamente pequeña a otra internacional y de ahí a otra… como cuando me compré un piso para compartir con una persona que no conocía como debería… todos esos saltos que he superado con mas o menos éxito. Éste es otro salto de esos, con un periodo de adaptación, que se hace muy fácil cuando no piensas en ello pero yo pienso demasiado.

En fin, paranoias de un treintañero que sigue creciendo pero que a veces, solo a veces, le gustaría volver a una vida mas sencilla, con menos responsabilidades… ser un Peter Pan y dejar de asumir responsabilidades. Pero si fuese asi no seria totalmente Mithras… por lo tanto… me digo a mi mismo, valor y al toro… que esto es solo el principio… todavía te queda tener una familia;). La vida es una sucesión de saltos y cambia a cada minuto.

domingo, septiembre 28

PAUL NEWMAN HA MUERTO.


Desde las Horas Perdidas un grandioso post sobre el gran PAUL NEWMAN.

http://www.lashorasperdidas.com/index.php/2008/09/27/adios-paul-newman/





Cap: 897. Desaparece, que no es poco

Ultimo articulo aparecido en ADN escrito por Risto Mejide.

Hasta aquí hemos llegado. A tomar por curro. Un año más, machacas, mindundis y comadrejas dejamos el tajo unas semanas para reencontramos con ese yo que nuestro escaso tiempo libre ha ido tejiendo mientras pensábamos en otras cosas. Niños, recogedlo todo, que nos vamos. De vacaciones, de casa, de la olla, o de picos pardos, da igual.

La mayoría hace ya un rato que se las viene temiendo. Son los que las pasarán en casa de los suegros, en el zulo de la montaña o el nicho de cada año en primerísima línea de mar. A estirar de todo menos la pata sobre esos kilómetros de playa enmoquetada de colores tan horteras como punibles y barrigas rebozadas en aceite y arena, con esos kilitos de más.

Como buenos borregos, todos balamos hacia el mismo objetivo. Recargar baterías, que viene a ser como desconectar de los demás y descansar de uno mismo. A mi batería este año le quedan dos rayitas, la tuya qué tal. Además, como buenos gregarios, lo perseguimos del mismo modo dentro del mismo redil y, por si fuera poco, todos a la vez.

Convivir y convivirse, darse cuenta de con quién vives, pasar de pronto todas las horas del día y de la noche juntos, qué bonito principio del fin. La verdad que no entiendo por qué tras las vacaciones la gente se embarca en despedidas de la magnitud del divorcio. Me parece incomprensible, con lo maravilloso y fácil que parece eso del mismo techo.

Pero bueno, de todos modos, hablando un poco de lo mismo, lo que más me fascina de este momentazo en el que sí o sí hay que largarse es la operación salida de las cosas que ya huelen, porque duran demasiado. Siempre he creído que la elegancia era el arte de decir basta. Y al revés, que no hay nada más vulgar que pecar de exceso. Te lo dice un excesivo por vocación. Te lo cuenta este aprendiz de despedidas.

Hay que irse más. Porque sólo te puedes ir cuando lo haces por elección. Y porque si es por obligación, ya no te estás yendo, te están echando. Hay que saber leer cuándo uno sobra, cuándo ya ha hecho su trabajo, cuándo se puede ir con la conciencia tranquila y cuándo con la esperanza bien. E igual me equivoco mucho, pero creo que sólo hay una cosa más importante que el saber estar, que es el saber no estar. Quererse bien. Quedarse a gusto. Gritar tu ausencia. Y dejarlo ahí.

Hay profesiones que por definición tienen mucho más claro que otras eso del mejor momento para irse. Por ejemplo, las prostitutas. Y luego hay otros colectivos a los que parece que les cueste más. Por ejemplo, los políticos. Curioso, cualquiera diría que jamás han trabajado juntos. Se les podría pegar algo. Bueno, tú ya me entiendes.

Es el arte de hacer mutis. El don de desaparecer justo cuando toca. Viajarse un rato. Y viajarse lejos. Física y mentalmente. Porque cuanto más lejos te vayas, más difícil se te hará oír los balidos, graznidos y rebuznos de los que se quedan. A mí, a veces, me sale. He dicho a veces.

A este texto le pasa lo mismo. Ahora que ya he escrito lo que quería, sólo me falta desear que se te haga corto el verano y plagiar alguna gran frase de alguna gran película que deje el listón bien alto, para poder así desaparecer dignamente hasta nueva idea, tontería o septiembre.

Mira, ya la tengo.

Que todos somos contingentes, pero sólo tú eres necesario.

viernes, septiembre 26

Cap: 896. Aniversario... otoñal.


A SHORT LOVE STORY IN STOP MOTION.
Carlos Lascano (Argentina - 1973.

Un nuevo aniversario en una semana sin publicar… la mejor excusa para volver aquí. Esta visto que si no trabajo en este blog los fines de semana aquí no se publica nada. Por eso mismo he aprovechado que hoy me he despertado antes (por vete usted a saber el motivo) para escribir unas líneas y acompañar el video que busqué ayer mismo para ilustrar un mes mas. Creo que son 27 meses ya en la relación mas especial que he tenido. Especial por innumerables motivos:

Porque es una relación a distancia y quizá por eso se discute menos. Se valoran los momentos que podemos estar juntos y y nos encanta disfrutarlos.
Porque los sms son pequeñas joyas al estar los dos ocupados.
Porque los juegos privados son diferentes a las anteriores relaciones: Esos mails en el trabajo, esas llamadas en ciertos momentos, esos sms a “nuestra hora”.
Porque informar a alguien de nuestra vida aun estando a 300 kilómetros hace especial los sentimientos.

Por esos motivos y por muchos mas hay videos que te hace recordar a cierta persona, te hace pensar en regalárselo como cuando visitas paginas webs y encuentras una joya en forma de manzana ideal para una persona que en el ciberespacio se llama “evaylamanzana”.

Un besazo mas de los nuestros en un mes mas… Casi 30 meses, casi 1000 posts, casi 100.000 visitas, 3 años en esto de los blogs, y miles y miles de coincidencias.


MERECE la pena.

sábado, septiembre 20

Cap: 895. No, nunca, jamás, tampoco, nada

Por Risto Mejide.

No. Adverbio de abnegación. El más completo síntoma de libertad, rechazar con una sola sílaba todas las opciones que se nos han presentado. Patada al brasero, la puta al barranco, hala, otra baraja.

Se pronuncia estrellando todo lo que tengas en la punta de la lengua sobre la zona intermedia entre paladar y paletas frontales, para a continuación dejar que corra el aire a través de la misma boquita de piñón que pondrías si estuvieras chupando algo gustoso.

Ya verás, repite conmigo. No. Otra vez. No. A que parece que no cuesta nada. Hay que joderse.

Nacemos llenos de no. Nuestro primer llanto, si vas a mirar, es nuestro primer gran no. No os conozco de nada. No me toquéis los cojones. No os he pedido que me sacarais. No sé por qué me tratáis así. Y por si alguien se nos despista, siempre hay alguno/a dispuesto/a a pegarte tu primer par de palmaditas en el culete, que en proporción a tu tamaño bien podrían significar el primer par de hostias bien dadas, no fuera a ser que te hubiese gustado la experiencia de venir al mundo y vivieses una bienvenida feliz.

Más tarde, nos da por crecer y nuestro primer banco de pruebas para la negativa privada se instala en el egoísmo infantil. Qué tierno, qué púber. Durante esta etapa, negarse es fácil e incluso inocuo, porque aún no eres nadie. Tan simple y estéril que hasta da cosa negarse. Tú dices no, y prácticamente nada se modifica. Cuanto menos tienes, menos vale cada uno de tus no, porque existe siempre un pues vale del mismo tamaño y velocidad. Esto hay gente a la que le seguirá pasando toda la vida.

Luego decrecen tus ilusiones, enfermas de responsabilidad, y la educación se encarga de ir sustituyendo todos y cada uno de tus noes por estudiados y correctísimos síes. Cada cosa que adquieres, cada compromiso que tomas, se va añadiendo sibilinamente a tu inventario más idiota, el que recoge todos tus venga.

Al final, llega un momento -prontito, muy prontito, por ejemplo hoy- en el que te defines mucho más por las cosas que has rechazado, que por aquellas que decidiste aceptar. Si hay un dato más importante que el número de veces que te has casado, ése es tu número de divorcios que has tenido que costearte. Y hablando de costes, al número de personas con las que te has querido acostar, en algún momento empiezas a restarle el número de personas con las que no te has querido despertar. Y así siempre hasta decir basta, que no deja de ser primo hermano del no.

A lo que iba, creo en el no. Un no de los que duelen porque nos define, nos posiciona, nos hace diferentes, individuales, incrédulos y menos borregos. No creo en el nunca, ni en el jamás, porque incorporan un apéndice temporal que suena mentira podrida, ya sea en pasado perfecto o en futuro condicional. Creo que el tampoco es un no cobarde porque esconde un sí con mono de consenso, creo que nada es un no demasiado grande como para ser real, y creo además que plantearse todo lo anterior puede llegar a resultar tóxico, perjudicial y hasta alto en triglicéridos.

Suerte que siempre acabas llevando a mano el único antídoto eficaz contra tanta sensatez, la única cura indolora contra tanta cordura.

Hablo de cualquiera de tus vale. Hablo de cualquiera de tus sí.

jueves, septiembre 18

Cap: 894. El amor que conocemos.


Segunda parte sobre el amor, después de hablar sobre el amor prefecto voy a divagar un poco sobre el amor tal y como lo conocemos:

Cuando el amor ya no es imposible, cuando nos acercamos a esa persona que amamos o que acabamos de conocer o simplemente a esa persona que nos gusta y empezamos a salir y compartir la vida con ella vemos los fallos de cada persona. La persona que antes era idílica ahora tiene fallos, imperfecciones que nos hace adorarla más todavía. Son esos pequeños detalles cuando, al comienzo de la relación, nos hace ver que esa persona es especial, es diferente a nosotros y a otras personas que hemos conocido en nuestra vida y por ellos puede compartir algo mas con nosotros. Vamos derribando las barreras invisibles que nos ponemos para que no nos hagan daño y damos entera libertad para que nos rompan el corazón.

Después de pasar a la acción ya no es sólo pensar en cómo es esa persona y cómo seria nuestra vida a su lado. Ahora estamos a su lado y actuamos mal o bien en cada una de las horas del día. Empezamos a hacer todo lo que no salía en nuestros sueños, empezamos a discutir, a tener problemas en el trabajo, con ella, con él, con su familia, con la de él, con la de ella, con los amigos de él, con los amigos de ella, con todas las personas que nos rodean. La vida nos pasa factura y nos pone a prueba a nosotros mismos y al amor que sentimos por esa persona. Es cuando pueden aparecer las dudas, es cuando pueden aparecer los celos, los cabreos, los enfados y el odio. Empezamos a llamar a nuestra pareja para algo mas que decirla cuánto le echamos de menos, para decir algo mas que el deseo que tenemos de volvernos a ver, a acariciar su cuerpo, a besar los labios, pasamos a recordarle lo que tiene que comprar antes de llegar a casa según sale del trabajo, a poner a parir a tal o a cual persona. A recordarle lo mucho que nos disgustó lo que nos hizo/dijo ayer y pasamos los problemas del dia a dia a la pareja y a nuestros hogar y si no tenemos cuidado a nuestra cama.

El amor es un coctel explosivo, ponemos nuestras esperanzas en una relación que puede fracasar y abrimos nuestro corazón a personas desconocidas para que hagan con él lo que quieran. Porque al final todos somos desconocidos. Tengo compañeros de trabajo de hace 8 que conozco hace ocho años que no tienen la menor idea de cómo soy, mi familia no sabe cómo soy y seguramente ninguna de mis parejas me conozcan. Porque si seguramente no nos conocemos a nosotros mismos, ¿cómo podemos pretender que nos conozcan los demás?,

Lo dicho, amamos a desconocidos que comparten nuestra vida, nuestra casa, nuestro cuerpo y nuestra alma. Eso es el verdadero amor, lejos de los pensamientos y los sueños…. Qué bien estábamos cuando solo eran sueños y deseos.

martes, septiembre 16

Cap: 893. El amor perfecto.



El beso esperado en toda la temporada de Moonlight.

Como el nuevo trabajo me quita este blog del pensamiento y cuando me acuerdo de actualizar no tengo tiempo he decidido cambiar de estrategia y escribir todos los post seguiditos y ponerlos en publicación automática. Asi este blog (esté o no conectado) seguirá sobreviviendo entre los millones de la red. Agradezco vuestros comentarios como siempre y espero que más de uno me de ideas para los próximos post. Debo uno a Krisalys sobre el tiempo, el trabajo y lo que deseamos todos en la vida. Un beso, mariposa.

El amor es lo que nos hace vivir la vida, ya sea por uno mismo o por lo demás, pero una conversación con cierta valenciana me hizo pensar en realizar un par de post sobre lo que es el amor, algo que por otra parte no dejo de hablar en este blog, será porque no se nada del amor y por eso intento plasmar aquí las pobres ideas, seguramente equivocadas que tengo.

El amor de verdad, el amor perfecto precisamente es el que no deseamos, el amor no correspondido.

Por ese amor no correspondido perdemos el sueño, perdemos el apetito, no dejamos de pesar en él durante todo el dia, pensamos que seremos felices con esa persona durante toda nuestra vida, es el enamoramiento puro, cuando se sufre por amor de verdad, porque esa persona no nos ve como nosotros queremos que nos vea, cuando esa persona significa tanto para nosotros que llega a ser enfermizo. Es el amor del que hablan las novelas románticas, del que nos bombardean durante nuestra vida y convierte a personas racionales en locos en pos de ese amor imposible. Pensamos demasiado en ese amor porque no podemos actuar sobre él como nos gustaría. Porque el amor es eso: pensar en la otra persona, hacer planes, sentir a esa persona como si fuera una parte de nuestra propia persona. Todo lo demás, las acciones eso solo representa lo que podemos hacer por ese amor y lo que los instintos animales nos hacen hacer para satisfacerlos.

Por un amor correspondido haces cosas que solo un novio/novia haría por esa persona, incluso ni siquiera esa persona. Las comedias y películas románticas están llenas de ese tipo de situaciones, ese es el amor que verdaderamente vale la pena vivir, ese es el amor que te llena y que te hace llorar por las noches, después, cuando consigues ese amor solamente es un pedazo de tu vida, con el que mas tarde o mas temprano romperás, aunque sea en el lecho de muerte. Es algo asi como vivir en la inocencia del primer amor, cuando la vida y los amores no te han endurecido y te han convertido en un pequeño cínico.

Merece la pena vivir y sufrir por los amores no correspondidos.